¿Qué es la tasa de retorno hospitalario?

Se conoce como tasa de retorno hospitalario al porcentaje de pacientes que se trasladan al hospital por cualquier motivo cuando el episodio administrativo de hospitalización a domicilio todavía está abierto. Se diferencia del término reingreso porque éste se produce cuando el episodio de hospitalización a domicilio ya ha finalizado.

En sentido estricto el término retorno lleva implícito que el paciente ha estado en una dependencia hospitalaria con anterioridad al inicio del episodio de hospitalización a domicilio, y esto no siempre es así porque algunos pacientes proceden directamente de Atención Primaria, equipos de soporte o residencias, entre otros. Por eso hay quien utiliza el término de interrupción de episodio de hospitalización a domicilio con traslado al hospital para referirse a la tasa de retorno.

Tipos

El retorno al hospital puede clasificarse según el destino del paciente, la relación con el proceso que motivó la hospitalización a domicilio, la urgencia, y los días trascurridos desde que el paciente fue admitido. Así, tenemos que el retorno puede ser: con visita a Urgencias e ingreso hospitalario, o sin ingreso y con vuelta de nuevo al domicilio; relacionado o no relacionado con el proceso; urgente o programado; y anterior o posterior a las primeras 72 horas desde la admisión del paciente en hospitalización a domicilio.

Cada uno de ellos tiene distintas implicaciones y pueden estar relacionados con distintos aspectos del funcionamiento del servicio. Por ejemplo, el retorno relacionado puede indicar un manejo inadecuado del proceso, mientras que el no relacionado suele ser fortuito y menos previsible; el programado supone una gestión eficiente de los recursos porque aunque el paciente va a necesitar un ingreso en el hospital, se evitan días de estancia hospitalaria hasta que se dan las circunstancias para cubrir esa necesidad (por ejemplo, una intervención quirúrgica programada o una prueba diagnóstica invasiva que se demora unos días); si el retorno se produce en las primeras 72 horas desde la admisión en hospitalización a domicilio, suele indicar una inadecuada selección del paciente (esto todavía es más evidente si el retorno se produce en las primeras 24 horas), mientras que si se produce después del tercer día la causa suele estar más relacionada con la forma en como se maneja el proceso.

Importancia en la actividad de un servicio de hospitalización a domicilio

El retorno hospitalario es un indicador de gran importancia en la actividad de los servicios de hospitalización a domicilio. Tiene implicaciones en la eficacia, la eficiencia y la seguridad del servicio, y en la satisfacción de los pacientes y sus familias. Una tasa de retorno elevada implica que el proceso asistencial no se está realizando de forma adecuada, que se están desperdiciando recursos, que exponemos al paciente a un riesgo innecesario y que la experiencia del paciente resulte negativa. Podría hablarse, por tanto, de la tasa de retronó hospitalario como un indicador total de los servicios de hospitalización a domicilio.

¿Cuál el rango óptimo de la tasa de retorno hospitalario?

No resulta sencillo responder a esta pregunta. Puede parecer lógico asumir una tasa de retorno próxima a cero como una muestra del buen funcionamiento y calidad del servicio de hospitalización a domicilio. Sin embargo, una tasa de retorno baja (inferior al 3-5%) puede indicar que la selección de los pacientes es excesivamente exigente, lo que significa que, pudiendo ser atendidos en sus casas, algunos pacientes permanecerán en el hospital; o en el caso de que la solicitud provenga de los equipos de Atención Primaria, que el paciente sea derivado al hospital para su ingreso. Es decir, puede indicar inseguridad e inexperiencia del equipo asistencial para asumir la atención de ciertos procesos en el domicilio. También puede indicar una carencia en los horarios de cobertura del servicio. Por ejemplo, los profesionales serán más exigentes con la selección de un caso si no se dispone de horario de atención por las tardes. Por supuesto, una tasa de retorno baja también puede indicar que el servicio está dotado de numerosos recursos (incluida la cobertura horaria las 24 horas del día) y que los profesionales están altamente cualificados.

Por el contrario, una tasa de retorno elevada puede indicar imprudencia por parte del equipo de hospitalización a domicilio durante el proceso de selección de los pacientes (si el retorno se produce en las primeras 72 horas), o un mal manejo del proceso clínico cuando el paciente ya está en casa, circunstancia que generalmente se produce a partir del tercer día.

Por tanto, aunque no disponemos de estándares consensuados, por los argumentos expuestos parece razonable una tasa de retorno entre el 5 y el 10%.

¿Cómo se calcula?

La tasa de retorno se expresa en porcentaje y para su cálculo se utiliza la fórmula:

Pacientes con retorno al hospital x 100 / nº de altas de hospitalización a domicilio

¿Cómo mejorar la tasa de retorno?

Como ocurre con cualquier otro aspecto de la actividad de la hospitalización a domicilio es posible mejorar la tasa de retorno hospitalario, tanto si es excesivamente elevada como si resulta inapropiadamente baja. Lo veremos en otra entrada.